El cartel de Se vende podría colgarse en breve en el banco francés Société Générale, debilitado por las pérdidas millonarias provocadas por un operador; y su principal competidor, BNP Paribas, aparece bien situado para lanzar una propuesta y evitar una opa extranjera.
El primer banco francés admitió ayer que, al igual que otras entidades financieras europeas, está «planteándose» formular una oferta de compra sobre Société Générale. La hipótesis goza del visto bueno del Gobierno francés, ya que evitaría una opa hostil por parte de un banco extranjero. Sin embargo, el portavoz de la presidencia francesa, David Martinon, afirmó ayer que la posible compra de Société Générale no está en la agenda. «La cuestión no se plantea por ahora. Hasta donde nosotros sabemos, Société Générale no está obligada a una unión», insistió.
Sin embargo, Société Générale se encuentra en una situación difícil desde la semana pasada, cuando anunció que Jérôme Kerviel, había provocado pérdidas de 4.900 millones de euros al realizar operaciones no autorizadas en los mercados, sin que ningún sistema de control lo detectara. A esta cantidad se suman 2.000 millones de euros de depreciaciones por la crisis de las hipotecas basura de Estados Unidos.
La fusión de Société Générale es algo que el presidente del banco, Daniel Bouton, ha logrado impedir en los últimos diez años, sobre todo frente a los avances de la BNP Paribas. «Hace 12 años que existen rumores sobre el futuro de Société Générale», declaró Bouton, subrayando que pese a las millonarias pérdidas, el banco sigue registrando «beneficios».
Sin embargo, Société Générale parece cada día más un bocado apetecible ya que su valor bursátil llegó a 37.400 millones de euros ayer, casi la mitad de los 70.000 millones de euros del pasado mayo, aunque los rumores de opa hicieron que la acción ganara un 1,71% en la sesión.
La unión entre los bancos franceses BNP Paribas y Société Générale daría lugar a un gran grupo financiero que ocuparía el segundo lugar europeo por detrás del británico HSBC, y el séptimo mundial, por delante del estadounidense Citigroup.
Además de BNP Paribas, los posibles candidatos a comprar Société Générale serían los bancos ingleses Barclays o HSBC, el español Banco Santander, el alemán Deutsche Bank o el italiano UniCredit.
«El Estado no se va a quedar de brazos cruzados e indiferente a lo que ocurra en Société Générale», aseguró el jueves Henri Guaino, consejero del presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Fuera de las fronteras francesas, la actitud de los responsables locales es observada con recelo. El presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, advirtió ayer de los riesgos de este patriotismo económico y pidió que todos los candidatos interesados en comprar Société Générale sean tratados de forma equitativa.
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